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Impressionism is an urban art, and not only because it discovers the landscape quality of the city and brings painting back from the country into the town, but because it sees the world through the eyes of the townsman and reacts to external impressions with the overstrained nerves of modern technical man. It is an urban style, because it describes the changeability, the nervous rhythm, the sudden, sharp but always ephemeral impressions of city life. And precisely as such, it implies an enormous expansion of sensual perception, a new sharpening of sensibility, a new irratability, and, with the Gothic and romanticism, it signifies one of th emost important turning points in the history of Western Art.

– Arnold Hauser en “The Social History of Art”, citado en un libro  llamado The Urban Condition, que pueden leer por completo en Google Books.

Today people think of print as the only kind of writing,” said Kevin Kelly, executive editor of Wired magazine in San Francisco. “There will be a different kind of literacy based on a melange of digital information — the entire stream of all the things that flows into our mind from our computers.”

– De un artículo del NYTimes del ‘94. Visto en una página de cyber.literacy gracias a Kamen y a _d.

No hemos de apresurarnos demasiado en idealizar la situación de los escritores de Londres en el siglo XVIII. Un grupo de ellos, conocidos colectivamente como «Grub street» por la zona de Londres donde vivían, se esforzaban para no gastar más de lo que que ganaban, como antes los grupos de Amsterdam y Venecia. Lo mismo que en Amsterdam, este grupo incluía una cantidad de protestantes franceses emigrados y particularmente activos en el periodismo. Incluso para los más exitosos, la nueva libertad tenía su precio. [Dr.] Johnson probablemente habría preferido escribir sus libros que compilar un diccionario, y [Alexander] Pope trabajar en sus poemas a traducir a Homero. [David] Hume escribió sobre historia porque venía mejor que la filosofía, y si regresara a la Tierra y consultara el catálogo de la Biblioteca Británica, probablemente se ofendería al verse mencionado como «David Hume, historiador».

– Briggs, Asa y Peter Burke. De Gutenberg a Internet: Una historia social de los medios de comunicación. Taurus, 2006. p. 75.

El ser humano sobrevivió gracias a tener herramientas. Entonces la relación de una persona con un objeto es ancestral. Necesitas tener un objeto para poder convivir. Necesitas tener una cruz para hincarte y adorar. Necesitas tener una fotografía para verla. Necesitas un objeto. Y el vinil es un objeto muy chido para convivir con la música. No lo pudo reemplazar el CD. El formato del disco. Lo decía el diseñador del 23, de la 4AD, que le cagaba diseñar portadas para CDs porque era demasiado chiquito. Le gustaba la portada grande.

– Ricardo Garage, en una plática en mi depa con los Nene Records acerca de viniles, SXSW and whatnot.

Cold War Kids, en su disco Loyalty to Loyalty (2008), se resigna ante esta orfandad política. En el sencillo homónimo el vocalista asegura “algo no está bien en mí/ pero ¿cómo se supone que sabría?”. Y es que la Happy White Boy Music encarna el deseo de rebelarse ante el mercado, o ante el Simulacro de Poder, pero se inmoviliza sin poder reconocer ante qué objeto rebelarse. Esta inmovilidad es censura blanda, represión convenida en los terrenos aparentemente ingenuos de la estética pop. La lucha por la hegemonía concluye cuando su música se apropia de una actitud (lo hype, lo dope) “espontáneamente” apolítica.

– “La muerte moral del hip hop” de Juan Carlos Reyna, publicado en Letras Libres, mayo 2009. Me recordó un chingo a lo que reclamaba Sergio Cordero en aquella conferencia de graffiti, de la falta de contenido de oposición y de lucha en el arte callejero regiomontano. Alguien más reclamó que no había “graffiti de izquierda” como en el sur de México. Un par de personas se disculparon reveladoramente diciendo que no se sentían comprometidos con nada, que no tenían nada que decir al respecto. Y ya, me quedé calladita, con un montón de sentimientos encontrados para mi generación apática.