Archives for category: food

papaya

“Favor de no mayugar la papaya” es quizá un clásico de los carteles de dudosa redacción. Supongo que los puntos extra para ese anuncio vienen con el segundo cartel, al lado del primero:

sandía

Favor de no picar la “sandía”. Ajá. Claro. Lo entendemos, Don Toño. Es solo que el cartel no señala a ninguna sandía: en realidad no quiere que le piquen el pepino.

Visto por una Infonavit, por allá de Santa Catarina.

Me acostumbré a comer pescado o mariscos cada que recibía dinero. Era una especie de premio, y no porque fuera a ver a una mujer.
Por la noche, si mi pareja me preguntaba qué había comido, de inmediato le decía:
-Un vuelve a la vida.
-Has de andar bien venenoso ahorita -me decía sonriendo.

Y yo en ese momento apagaba la luz gruñéndole que esa comida había sido para mí, no para impresionarla.
-Para impresionarte, mujer, no necesito comer nada. Cuestión de que estés dispuesta.

Ella se molestaba cada vez más, hasta que en una de esas desperté y se había ido.

+ + +

De El Gran Joaquín Vicente de Luis Valdez.

Este sábado salí a vagar por el centro de Monterrey en busca de graffiti y algún otro tesoro cotidiano. Cerca de la avenida Pino Suárez me encontré el primero: una caja de dulces entreabierta, con algunos ’salvavidas’ tirados en el suelo, M&Ms y otras cosas.

Era como si un minihuracán hubiera pasado por encima de la confitería, aunque había decidido no comérsela toda. Estuve tentada a llevarme algo cerrado, sí, pero me resistí. Si el dueño de los dulces se había aguantado era por algo. Y además, todavía creo en la salubridad.

Anyways, hoy miércoles que andaba vagando por la Internet, leí en Regioblogs acerca del ladrón que los batos de Colegio Civil raparon, pintarrajearon y dejaron desnudo. Vandalismo humano. Dice Iván que hasta le pintaron cuadritos en la panza con un plumón. Me entretuvo el morbo en la noticia -y del video- porque el bato que atacaron estuvo dando vueltas frente a las cámaras un buen rato, esas ondas de los medios que le dan vuelo a la humillación.

Pero fue más divertido cuando escuché qué había robado: una caja de dulces. ¿A unas 5 cuadras de donde yo me encontré la mía? Yo creo que por andar de vaga encontré un tesoro y también encontré al ladrón.

Orégano para personas como tú,…

…querido carabobo.

Es el favorito de mi camarada Ivánsy. Visto en mi depa.

PD. Los más clavados pueden ir a la Universidad de Carabobo.

A este muchacho chiveado nos lo encontramos en las festividades de La Basílica de Guadalupe de Monterrey. Su algodón de azúcar es grande como el mundo. Y mi religión son los dulces.