El truco

—No hemos hecho nada más que envejecer un poco, seguir contando los mismos chistes, pensar en las mismas cosas, suspirar por lo mismo. Año tras año, Hecht, seguimos igual, invariables, ni más listos ni mejores. Entre todos, en los últimos cincuenta años de nuestras vidas, no tuvimos ni un solo pensamiento original. Han descubierto el truco, el de [la escuela] Carne y el nuestro. Lo que había detrás de nuestros disfraces académicos, de nuestros chistes de aula, de nuestros modestos ofrecimientos de ser los consejeros de sus vidas. Y es por esa razón por lo que siguen viniendo aquí, año tras año de sus desorientadas vidas estériles, a contemplarnos fascinados, a usted y a mí, Hecht, como niños ante una tumba, con la esperanza de descubrir el secreto de la vida y la muerte. Oh, sí. Por lo menos eso sí lo aprendieron de nosotros.

— Un asesinato de calidad, John Le Carré.

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