Si me preguntan, probablemente diré que no me gusta dormir, pero es parcialmente una mentira. No es que no me guste dormir, sino que trato de evitarlo. Ansiedad. Duermo cuando le quiero sacar la vuelta a algo, como cuando espero a que me busques. Duermo para matar el día. En estos días quiero estar despierta porque no quiero hacer otra cosa excepto seguir mirando esto que crece violentamente alrededor.