La moda de la escritura

La moda de la escritura
…o de por qué deberíamos de preocuparnos por los blogs.

por Issa Villarreal
Publicado originalmente en La Rocka no. 63 (octubre 2007).

10 años de existencia son los que celebra el blog, según algunos de sus seguidores, en el mundo del Internet. Luego de una larga evolución –en un principio, era un simple registro de ligas y páginas de interés– se ha colocado a la par de los chats, SMS y correos electrónicos como uno de los medios que hacen de la escritura el transporte de moda para recorrer distancias.

Ciertamente el blog (weblog, o bitácora, en español) es un híbrido: es un poco más literario, un poco más periodístico y también un poco más cultural que sus precedentes. Si la ficción la asociamos con los libros y los reportajes con los periódicos, al blog le pertenecería el espacio de la opinión y la investigación inmediata. Copia y comentario a eventos que pasaron hace 2 minutos.

Eso y tres ideas claves: tener un blog es fácil, es rápido y es gratis (o casi gratis).

Este año fue aceptado dentro el campo de competencia por el premio Pulitzer, de los reconocimientos más importantes de literatura y periodismo. Más que por calidad, es por su repentina mayoría: existen más de 100 millones de blogs registrados, de acuerdo con Technorati, uno de los servicios de búsqueda del medio.

Para explicar esta impresionante cantidad –ya nos podemos imaginar a casi todo México ‘bloggueando’– se ha hablado de “fiebre”, de “manía”, y de otras etiquetas bastante risibles. Pero ninguna cubre la pregunta de cómo el hombre regresó a la escritura, una de las formas más antiguas y elitistas de comunicación, luego de 50 años de televisión, unos 100 de cine y como 25 de Nintendo.

COMO DEFINICIÓN TÉCNICA, el blog es una herramienta de publicación de textos (entradas, o posts, en inglés) al estilo diario (journal): escribes un texto en un sitio electrónico que se parece un poco Microsoft Word, lo guardas, presionas publicar y lo compartes con el público a través de una página en Internet. Tienes una dirección en Internet propia, donde tus textos están organizados por fechas y temas.

Aunque manejan principalmente texto, los blogs pueden manejar fotografías, audio, video, animaciones en Flash y cualquier otro tipo de archivo. Igualmente, los temas que abordan los blogs no parecieran tener límites: desde confesiones adolescentes hasta ensayos académicos, desde simples pastiches de apuntes a novelas premiadas, desde relatos pornográficos hasta plegarias religiosas.

Una de las grandes ventajas del medio es que con los blogs la escritura es aún más portable que antes: desde cualquier computadora –y desde cada celular, Palm, o próximamente desde iPods con Internet– puedes publicar o leer blogs, permanecer “conectado” y despierto en el flujo de información.

Aunque los blogs nacieron por allá de 1997, fue hasta los principios del segundo milenio, a la par de la fiebre del punto-com, cuando empezaron a popularizarse. Una empresa en particular sobresalió por estos años, Blogger, ahora miembro del imperio Google, por ofrecer de manera gratuita y relativamente fácil la publicación de textos.

Éste es quizá uno de los puntos clave: para tener un blog, no hay que ser geek, programador ni diseñador de páginas electrónicas. Tres pasos (o a lo mejor un par más) te toma hacerte ‘blogger’, los mismos que te toma sacar un nuevo correo electrónico.

De poco en poquito, a cuentagotas, vemos en los periódicos uno que otro vistazo a los blogs. El periódico El Norte ya se da el lujo de replicar artículos o material publicado en espacios como Regioblogs, como si hiciera una selección de lo más sonado en la blogósfera regia. Esto frente a un público acostumbrado a ver la escritura encerrada en medios impresos, proveniente de la tinta, con peso en los brazos. ¿Quién publica al último publica mejor?

PERO SI QUEREMOS UNA DEFINICIÓN MÁS COTIDIANA, “blog” puede significar prender la compu, conectarse a Internet, poner tu usuario y password, y empezar a escribir lo que se te venga en gana. Llega a ser parte de la vida diaria, como Lalo Domínguez comentaba en una plática en la Feria del Libro el año pasado. Despertar y pensar qué es lo que vas a escribir hoy. En el caso de Lalo, qué les va a escribir a los miles de visitantes diarios de OchoCuartos, el blog acerca de noticias y curiosidades de la ciudad, que mantiene junto con otros tres amigos.

Lalo no se considera periodista, ni estudió una carrera relacionada con ello. Sin embargo, en su blog critica categóricamente el exceso de palomillas en Monterrey, y de las consecuencias en el estómago de masticar muchos chicles IceBreakers.

Con su blog, se dio el lujo de hacer una cobertura minuto a minuto sobre Edgar –el chico que se caía y gritaba “¡Ya wey!”– y el impacto de su video en la red. Su campo es ese: temas que, si bien no los vemos comentados con prioridad en los periódicos, sí nos pueden interesar nada más por pertenecer a nuestro territorio. Como si un amigo nos platicara todo lo que pasó mientras nosotros estuvimos de viaje.

Junto con OchoCuartos, son más de 8 mil blogs los registrados en BlogsMexico, el directorio dedicado a las bitácoras mexicanas. Conforman una comunidad, o una “blogósfera”, como se le ha llamado al espacio donde los blogs reinan, con diverso panorama y enfoques de lo que ocurre en distintas ciudades del país.

A la par de BlogsMexico, se encuentra MtyBlogs, único directorio de blogs para una región del país en particular. Registra más de 200 para el área noreste de México: Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas. Ofrece su propio espacio para comentarios y un alimentador en tiempo real de todo lo que se publica en las bitácoras registradas, además de organizar reuniones para los bloggers regiomontanos en cafés de la ciudad.

Y SI QUEREMOS VERLO DESDE LO SOCIAL, el blog es un termómetro de la gente: la comunidad que revisa fuentes de noticias similares, comparte decenas de videos de YouTube todos los días, y que crece y desarrolla nuevas habilidades con un mismo ritmo. Inclusive, con nuevos miedos: que se vaya la luz durante una noche, que se joda el teclado, o bien, que se acabe la batería de esa preciosa caja donde acabas de transcribir tu vida.

Sitios como BoingBoing o Slashdot se han convertido banderas de comunidades, con su enfoque en “notas de interés” en los ámbitos de cultura, tecnología, política, entre otros. Nada más BoingBoing tiene un aproximado de 300 mil visitas diarias, número impresionante para un medio de comunicación “informal”, y que según la revista Business week, le permite tener un ingreso aproximado de un millón de dólares al año de los anuncios que tienen en su sitio.

Pero como todo lo hecho por el hombre, el blog también es cauce de expresión ciudadana y lugar de conflicto con las grandes autoridades.

Muchísimos casos pueden mencionarse. El típico caso de la alumna que criticó a uno de sus maestros en su blog y luego los directivos de su universidad la obligaron a disculparse. La queja del “Narco Fórum” y un logotipo controversial que hizo un blogger, y que fue publicado en la portada del sitio del Fórum; llegó hasta la portada de El Norte, y de alguna manera influyó para que la comunidad de blogs del Fórum desapareciera. Y no olvidar la polémica del “macetazo” de Mario Vanzzini, estrella de la televisión local, y la infinita cantidad de comentarios agresivos que recibió en su blog en Milenio.com al respecto.

También podemos recordar la cobertura nacional de “Mirada pública” durante las míticas elecciones del 2006, un colectivo de blogs de distintos espacios de México que se encargó de comentar el desarrollo de las elecciones presidenciales.

Minuto a minuto, los bloggers de “Mirada pública” –ciudadanos, periodistas, jóvenes– ofrecieron su punto de vista así como material exclusivo: publicación de fotos de las sábanas de las casillas, irregularidades, acarreos. Sin intermediarios ni editores que recortaran sus opiniones, los blogs dieron información de primera mano que salieron a buscar tal cual reporteros, y a defender un desarrollo limpio de las elecciones. Y fueron varios los colaboradores de Monterrey en este colectivo.

Y como todas las cosas, también están los momentos donde se cortan las alas. Por ejemplo, el gobierno de China prohíbe el uso de los blogs y otros servicios “de expresión” en Internet. Por si fuera poco, el gobierno censura y multa el uso de palabras como “democracia”, “derechos humanos”, “masacre” y “opresión” en textos electrónicos públicos.

Diversos esfuerzos se han hecho para contrarrestar este movimiento. Campañas como “Adopt a blog” (“Adopta un blog”), donde ciudadanos de otros países ayudaron a desarrollar y traducir blogs de ciudadanos chinos fuera de su país, han demostrado la necesidad de la gente por conservar su voz con respecto a los temas difíciles de su historia. Si no es en su país, será en otro, pero la escritura no nada más pertenece con quien la escribe.

En el listado de hazañas libertarias siempre nos quedaremos cortos. El rol de los blogs en manifestaciones de ideas como la oposición a la guerra en Iraq ha sido fuerte y constante, además de incluir material original –en video, a través de YouTube– de mucho valor periodístico.

SEA CON PALABRAS GRANDES, chicas, negras, con colores, con dibujitos o fotos, el blog es un medio para sacar lo que llevamos dentro –la mugre, el amor, la bilis, la inteligencia, el espíritu– como un espacio que no pide esfuerzo físico, ni de programación y muchas veces tampoco de dinero.

Si la escritura está de moda es porque ahora existen puentes para quienes tienen todo que decir pero no saben cómo. De ahí que el movimiento en Internet es mucho más grande que el de los medios tradicionales, del periodismo impreso, la televisión, el radio: el blog es incluyente. Incluyente de los medios y del público. Nos cubre y nos hace suyos.

En los cibercafés, en las universidades, en las compus gratuitas de la biblioteca en la Macroplaza, o en nuestras casas, existen miles de personas esperando el más mínimo motivo para quejarse. Antes que profesional, como una comunidad de escritura de nivel mundial, ciudadana e individual.

¡Cómo no ser un motivo de preocupación! Que las autoridades tiemblen.

+ + +

Para sacar tu propio blog (¡gratuito!)

Blogs esenciales

Monterrey y los blogs

This entry was posted in general. Bookmark the permalink.

One Response to La moda de la escritura

  1. barney says:

    afortunadamente esa basura llamada ochocuartos ya no la actualizan.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *